Koh Phayam nos ha acogido en su regazo y nos ha regalado unos dias especiales. La isla no tiene las mismas infrastructuras que sus vecinas en el mar de Andaman, la electricidad solo llega unas pocas horas mas o menos desde las 6 de la tarde a las 10 de la noche, por lo que todo el mundo utiliza generadores el resto del dia, aunque en la mayoria de sitios a las 11 se corta para ahorrar. Alli no llega el turismo cunyao, los bungalows son rudimentarios y es comun que te encuentres todo tipo de fauna debajo de la cama, desde cucarachas o insectos varios, pasando por ranas y sapos, hasta cosas tan divertidas como cobras o murcielagos. Por suerte los mosquitos solo ejercen su licantropia al atardecer, cuando el sol cae sobre el mar y enrojece el horizonte, mientras las chicharras y los grillos incian su ensordecedor canto. En las aguas cristalinas residen minusculos bichitos que provocan un leve escozor cuando te banyas, aunque a los 10 minutos te acostumbras y te olvidas, la tranquilidad de una playa vasta y desierta te hipnotiza y, como un narcotico, te inmuniza. Por la noche caminamos por la arena en direccion a algun chiringuito como el Rasta Baby, regentado por dos rastas thai que sirven cerveza Leo o Chang y pinchan reggae, dub o raggamuffin, los ojos vidrioso y amarillos de tanto fumar ganja. Cuando no hay luna, si caminas por la orilla el placton brilla al salpicar el agua con tus pies, derrochando luminiscencia y creando un efecto magico y casi triposo, como si cada paso desencadenara la creacion de una galaxia que se expande y crea estrellas que solo sobreviven por unas decimas de segundo, para desaparecer luego en la oscuridad. Con una linterna puedes descubrir a los cangrejos escapar delante de ti, volviendo a sus madrigueras que son simples agujeros en la arena. El horizonte se vuelve a iluminar con las luces de los barcos pesqueros en su jornada nocturan de pesca de calamares, sepias y chipirones. La gente con la que convives es de lo mas variopinta y diversa, tanto thais como farangs, pero todos compartimos algo en comun que podria definirse como un sentimiento de comunidad, y tanto da si solo te quedas unos dias como nosotros o pasas cuatro, cinco o seis meses alli como muchos hacen, en cuanto pones los pies en la isla recibes el pasaporte y nacionalidad virtuales.
Y bueno, por supuesto podria escribir acerca de la gente que alli hemos conocido, aunque por supuesto no haria justicia a la intensidad de la amistad y calidad de los vinculos que se han creado, por lo que dejare el resto de nuestra experiencia en Koh Phayam para mis batallitas en forma verbal…
Author: Lou Reed
Song: Perfect Day
Album: Transformer
Despues de una semana y pico sin apenas dejar nada en nuestro (y vuestro) blog de viajes Triptales, volvemos a la carga con varios videos… Pedimos perdon por la dureza de las imagenes que en los corazones de algunos de nuestros lectores puedan causar, especialmente a aquellos que nos siguen desde sus grises oficinas en un anodino y gris dia de Noviembre.
A continuacion una lista de lo que hemos estado haciendo estos dias:
- desayuno continental
- playas de aguas color turquesa y arenas sedosas
- snorkeling: hay todo un mundo de peces coral debajo de ti!
- almuerzo a base de Pad Thai (noodles con cosas dentro)
- Ganja relax: no solo de pan vive el hombre
- Siesta (half-time)
- Puesta de sol de postal
- Cervezas a cargo de Chang (como la Estrella aqui)
- Cena a base de Pad Thai + Pancake (crepe con cosas dentro, mejor si es dulce)
- Cervezas + Ganja en el bar del Doctor (Hanging Bar)
- A dormir prontito, un dia muy duro!!!!
En un principio queria hacer un post un poco mas interesante, intelectual, con sustancia… Pero que conyo, la dolce vita es lo que tiene, uno se olvida de pensar.
Rai Leh, provincia di Krabi, e’ un gran bel posto, una sottile penisola raggiungibile solo via mare. La parte West e’ paradisiaca e monopolizzata da resort 4-5 stelle da 2000 euro per 2 settimane a Natale. La parte Est non ha spiaggia bensi’ una foresta di mangrovie e chiringuitos piu’ o meno alternativi. Insomma da una parte le famiglie e le coppiette dell’Europa del nord e dall’altra i giovani.
Come a Koh Tao, siamo in piena espansione edile, cantieri cantieri cantieri, e non per colpa dello tsunami. Almeno si tratta di edifici sempre piccoli e decenti, nessun ecomostro come siamo abituati a vedere nel Mediterraneo. Mi rendo conto di essere un po’ fissato con il tema ma il pensiero di vedere distrutti fra 10 anni questi paradisi mi fa stare male.
Come a Koh Tao, ci sono piu’ svedesi qui che a Malmo. Come a Koh Tao, il cibo e’ scadente e relativamente caro, essendo tutto solo per turisti. Come a Koh Tao, l’acqua del mare e’ un brodo a 30 gradi.
Lunedi’ mattina, da bravi “lavoratori”, sveglia alle 8 per raggiungere Bamboo, Phi Phi Don e Phi Phi Leh con un motoscafo con 3 motori fuoribordo da 200 cavalli l’uno. Una bestialita’ arrivare fino alla riva con questo missile, acque trasparenti invase da gasolio, coralli allucinanti a poca profondita’ a contatto con le pale e la chiglia del motoscafo. Scendiamo, ci tuffiamo, snorkeling tra migliaia di pesci colorati, apnea, foto, ci riempiamo di acqua o cocacola, prendiamo, consumiamo, usiamo tutto come in una paninoteca di periferia uno dei posti piu’ belli del mondo. Ci siamo vergognati veramente… lo ammetto.
Il posto e’ fantastico, in pieno massacro turistico ma ancora fantastico.
Es frustrantemente perfecto, aburrido, el suenyo de toda mujer casada por dinero, la pesadilla del rebelde, como los narcoticos y las sesiones de terapia y los horarios estrictos de television o patio para los pacientes de un sanatorio mental. Soy McMurphy y camino por el paseo que lleva de Bondi beach a Tamarama beach, me cruzo con la enfermera Ratched, alli Martini tumbado en la arena, jugando al Monopoly con Harding y Sefelt…